Boris F. Zapata Romero

Empresa / Desarrollo / Comunidad

MODELO DE NEGOCIOS SOSTENIBLES

27-4-22

Si supiera que el mundo acabaría mañana, aún hoy plantaría un árbol”, Martin Luther King Jr.

La Tierra, el lugar donde habitamos, donde crecemos y vemos crecer nuestros hijos, sueños y esperanzas, donde mueren nuestros padres y abuelos -y gracias a Dios también los malos momentos-, y que llamamos hogar, muchas veces de manera inconsciente nos equivocamos en como la tratamos, y otras, de manera consciente abusamos de su abundancia y la explotamos con codicia, en formas que no podremos finalmente disfrutar, pues su degradación es la nuestra.

Siempre hemos necesitado lo que la naturaleza nos proporciona. Somo seres dependientes de la tierra y sus recursos naturales. Sea a través de la caza y después del cultivo, los humanos pudieron crecer como especie, y desarrollarse hasta lo que hoy conocemos y vivimos. La diferencia es que, al ir perfeccionando las maneras de aprovechar los recursos naturales, fuimos también perfeccionado la manera de agotarlos.

Y a pesar de que se conversa desde hace mucho tiempo sobre la crisis ambiental, su gravedad, sus efectos, hace poco realmente estamos haciendo una mirada introspectiva sobre el grado de compromiso con el ambiente y de nuestra responsabilidad con acciones que a diario realizamos.

Actualmente, necesitamos planeta y medio para sobrevivir durante un año. Consumimos muchos más recursos de los que deberíamos. Un factor que, además de exprimir la biodiversidad del planeta, hace que generemos más residuos y emisiones. ¿El resultado? Aumentan los gases de efecto invernadero en la atmósfera, el calentamiento global se acelera y nos exponemos a las peores consecuencias del cambio climático.

Cuando se trata del ambiente, si no aportamos cada uno todo lo que pueda, simplemente nuestro planeta y sus recursos irán muriendo día a día. Debemos cuidar la huella ecológica que dejamos, y en eso cada acción cuenta, empezando desde el núcleo familiar, siguiendo por nuestros proyectos y empresas.

La definición de sostenibilidad describe cómo los sistemas biológicos se mantienen productivos con el transcurso del tiempo. En materia de productividad, por extensión se aplica al consumo y la producción sostenibles en la resumida frase: hacer más y mejor, con menos. Se trata de desvincular el crecimiento económico de la degradación medioambiental, aumentar la eficiencia de recursos y promover estilos de vida sostenibles.

Afortunadamente hoy estamos ante una generación de consumidores que han entendido la importancia del impacto de su consumo y sus repercusiones a nivel global, de manera que la sustentabilidad se vuelve un tema prioritario que las empresas y los empresarios deben asumir, para incorporarlo como una visión de sus negocios y parte de sus estrategias de comercialización y mercadeo.

No estamos conversando solo de medio ambiente, pues el empresario debe abordar la sustentabilidad con la idea de responder a las necesidades de esos nuevos consumidores a través de productos y servicios pensados en tres dimensiones: ambiente, sociedad y economía.

El empresario sostenible, o mejor, su empresa, coloca en el mercado bienes y servicios que minimizan el uso de los recursos naturales, la generación de materiales tóxicos, residuos y/o emisiones contaminantes, mediante estrategias de gestión productivas que armonizan lo económico, la inclusión social y el cuidado medio ambiental.

Por eso, en lo que respecta a nuestros negocios y empresas, revisemos cómo plantear modelos sostenibles para operar y ser exitosos. Para ello, se deben dar tres pasos irremediablemente. Lo primero es: conoce muy bien tu negocio; y aunque parece un contrasentido, acepta el reto; y si lo haces de manera concienzuda, deberás tener al final un diagnóstico, una foto, del sector en el que compites, o pretendes competir.

Lo segundo es escribir tu idea, hacer lo que se conoce como Plan de Negocios; para ello hay muchos modelos -te recomiendo el Canvas-. Y lo tercero, cuando tengas tu Plan de Negocio pásalo por el Triángulo de la Sostenibilidad; para ello debes determinar si para tu negocio o empresa, son o no relevantes en la dimensión económica, social y ambiental, aspectos como la biodiversidad, la responsabilidad del producto, la diversidad e Igualdad de oportunidades, la salud y seguridad del cliente, el etiquetado de productos y servicios, entre otros.

Comprométete a fondo con el resultado, que de seguro te llevará a innovar, pero al mismo tiempo a ser competitivo. Ese plan de negocio sostenible, es más importante de lo crees para todos nosotros.

BORIS F. ZAPATA ROMERO

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